“LA NOCHE PROMETE”
Agita
su copa, la huele, sorbe, gargajea, escupe.
-¡Sí, este es el sabor que
buscaba!, seco, rasposo, a barrica
americana.
Mira la foto de su padre y le
dice.
-Papá ya lo tenemos, mañana
te llamo y te lo cuento.
¡Tú que creías que sólo iba a
ser capaz de sacar vinos finos!
Cayetano
mira su reloj, las 22:15, joder que tarde, Macarena va a estar de los nervios,
y quien no, yo tampoco quiero ir y además cada día salgo más tarde de la
bodega, siempre busco una excusa.
En
las bodegas D. Juan el gerente, siempre le está regañando.
-Cayetano
su trabajo es inmejorable, pero debería irse usted a casa, ya es muy tarde y su
familia le echara de menos.
-El
trabajo es importante pero la familia más, se lo digo por experiencia…
Apaga
el ordenador, coge su abrigo y cierra la puerta de su despacho.
Mientras
conduce va pensando en la noche, miedo le da acostarse!!!
Ya
no recuerda cuando fue la última vez que durmió 8 horas seguidas, ya no puede
más, si este nuevo vino sale adelante, cobrará incentivos y su sueldo se vera
engrosado.
Nada
de ahorrarlo, va a contratar a una interna el tiempo que haga falta, hasta que
los trillizos tengan uso de razón, sólo quiere dormir y descansar y que Macarena
no le eche en cara que no ayuda con los niños, seguir con sus proyectos, su
libro, la compra de sus viñedos, la creación de su vino, su finca…
¡Ay
Dios mío! Yo sólo quería 2 hijos, no 5 y 3 de golpe.
En
que estaría pensando esa noche en Sevilla, cuando Maca y él se bebían un fino y
entre vino y vino echaron un polvo sin precaución.
Luego
les pasó factura. Todavía le golpea en la cabeza la felicitación del ecógrafo.
-Enhorabuena,
3 son 3 y creo que niños.
¡Ay
virgen del Rocío! Se me descompuso la tripa y tuve que irme al baño.
La
diarrea me duró una semana. Maca y yo coincidíamos en el aseo, ella para
vomitar y yo para calmar mi diarrea.
No
cruzamos palabra alguna, la mirada era suficiente.
Maca
llamó a su madre y le pidió que se viniera una temporada y yo llamé a mi Coach,
esto tenía que trabajarlo con un proceso, no podía afrontarlo yo sólo.
-Cayetano
aparca su furgoneta en la puerta de su casa, estudia las palabras adecuadas
para decir a su mujer, esta preparado, introduce la llave, mientras nota que
alguien tira de la puerta hacia atrás.
-Hola
Papá
-Hola
Rosío, cómo está mi mosita??
-Quien
es Rocío??, pregunta la madre
-Es
papi.
-Hombre
tu padre, ese perfecto desconocido, que sólo viene a dormir…
¡A
dormir pensaba yo! ¿Qué es eso?, ¡Sii no lo conozco!, es verdad que últimamente
me tiraba el rollo y cada vez llegaba más tarde a casa.
-Dame
un bezito gordita mía, ¡qué ya he llegaoo a casa.
-Bezitos,
para bezitos estoy yo, toma a uno de tus hijos y empieza a ayudarme con los
biberones.
¡Menos
mal! , no está muy cabreada, al menos podré cenar tranquilo y no me soltará la retahíla
de siempre.
Cayetano
coge a uno de sus hijos y pasa por la cocina a recoger el cesto de biberones,
se coloca a Quico en la derecha y en la izquierda a Suso, los biberones entre
las piernas.
-Esperansa
hija, acerca a papá los biberones.
-vale
papi, ¿quieres que te ayude?
De
fondo se oye a Maca llamar a las niñas.
Rocío,
Esperanzi, a la cama nenas.
Las
niñas le dan un beso a su papi y desaparecen del salón.
Misión
cumplida biberones terminados, pañales cambiados, niños dormidos. Es su momento,
a ver cuanto dura.
Cayetano
aprieta el play del Cd, y el sonido inunda la cocina, descorcha una botella de
vino y sirve dos copas, acerca una a su mujer y la besa en la peca de la nariz.
-No
seas zalamero, dice Macarena, que quieres ganar puntos y así no se hacen las
cosas, tienes que llegar más pronto a casa, dijiste que a las 8 de la tarde
ibas a estar aquí para ayudarme con los baños de los niños y otro día que no
has cumplido.
-Qué
no mi arma, es que estaba dando los últimos toques a mi nuevo vino, ¿y sabes?, lo he conseguido, mañana llamaré a mi
padre para contárselo.
-Es
un vino con un buqué especial.
-Para
compensarte está noche si los niños se despiertan yo me hago cargo y tu te
quedas durmiendo.
-Qué
contrariedad, con lo que necesito dormir, pero tengo que ganarme a Maca y lleva
razón no hago nada de nada.
Terminada
la cena Macarena se retira a dormir y
besa a su marido en la frente.
-Cariño,
cumple con lo prometido. (sabe que su instinto maternal no la va a dejar
descansar, pero esta noche se ha prometido a si misma que no se va a levantar).
Y no bebas más vino que no vas a escuchar a los niños.
-Vale,
vale.
-No
te preocupes mi arma que lo tengo todo controlado, (en la mano la copa de vino
y en la otra la botella).
Qué
paz, a ver cuanto dura, le vence el sueño y a los lejos oye el primer llanto,
mira el reloj la 1,15, la noche promete.
Se
acerca a la habitación de los niños y es Suso que se le ha caído el chupete se
lo coloca y el niño se vuelve a dormir.
Pasa
por el baño haciendo pequeños vaivenes, se siente un poco mareado y se golpea
con la puerta del armarito (con tan mala suerte que se da con el pico de la
puerta) que está entreabierta, un chorro de sangre caliente le corre por la
cara, se mira al espejo.
-Ostias,
que golpe me he dado, no puedo, no puedo, me mareo.
-¡Maca,
Maca!
-¡Otra
vez el armarito!
-¿Qué
pasa cariño, que te ha pasado, te has golpeado con la puerta, en que estarías
pensado, es que no la has visto?, ¡hay que arreglarla!, ven siéntate aquí, que
te curo.
Terminada
la cura, maca tira los algodones llenos de alcohol al retrete.
-Vente
a la cama Caye, ya me apañare yo con los niños.
-Ya
voy gordita deja que me fume un sigarrillo, a ver si se me pasa el mareo y me
asienta el estómago.
Cayetano,
sube la tapadera del retrete, le ésta dando un apretón, de paso enciende un cigarrillo,
le da unas calada y lo tira al retrete mientras sus posaderas siguen pegadas a
él, se prende los algodones y una llamarada le quema las nalgas y algo más.
-Ostras,
me quemo, me quemo, maca, socorro, me quemo.
Maca
se tira de la cama y ve una imagen que
la arranca un torrente de risa.
-Sí,
sí tú ríete, me he quemado los huevos y el culo.
Maca
asoma su mirada y lo que ve no le gusta, las ampollas empiezan a aparecer, el
pelo churruscao, tiene muy mala pinta.
-¿Qué
pasa Maca, no dises na, ya no te ríes?
-Cariño
vamos a tener que llamar a urgencias, que vengan a casa a atenderte, no me
gusta lo que veo.
-¡Ven
siéntate aquí!
-Pero
si no puedo andar siento como si llevara dos flotadores entre las piernas.
-Túmbate
boca abajo en el baño, voy a llamar a urgencias.
Maca
telefonea y explica el caso reteniendo la carcajadas.
45
minutos más tarde una ambulancia hace presencia en la casa.
El
Doctor examina las heridas.
Cayetano,
le vamos a trasladar a la unidad de quemados del hospital, voy a llamar a los
auxiliares para que le ayuden a bajar.
Los
auxiliares ayudan a Cayetano a tumbarse boca abajo en una camilla.
-Vale
Doctor pero deme algo que me calme el dolor, o mejor acérqueme la botella del
vino, ¡esto mejor pasarlo borracho!
Los
técnicos se acercan con la camilla y preguntan.
-¿Pero
que le ha pasado?
-Na
hijo, na, que ya no puede uno ni fumarse un sigarrillo en paz.
-Doctor,
doctor, sedeme por favor, ya no puedo más, póngame morfina, cocaína, deme un
porro, pero deme algo…
-Más
que un cigarrillo, yo diría que usted se ha confundido al encenderlo, comenta
el auxiliar.
-Mira
picha, no me toque más los huevos y bájame pronto a la ambulansia.
-Y
no te rías, que te estoy viendo, ¡no sé que te hace tanta grasia!
-Qué
harta de risa te da.
Los
auxiliares, maniobran con la camilla y al girar entre carcajadas, se les cae el
paciente.
-Ay
virgen del Rocío, mi pierna, mi pierna, doctor, doctor, qué estos desgrasiados
me han partido la pierna.
-¡¡Ay!!
Qué dolor, Maca, maca ayúdame.
Maca
sale corriendo por el vestíbulo y pisa la alfombra arrugada, tropieza y cae, se
golpea con el pico del mueble y cae desvanecida al suelo, en segundos el suelo
de roble pierde su color, es sangre bermellón. Las niñas aparecen en el umbral de las escalera
llorando.
-Mami,
mami, ¿qué te pasa?
A
lo lejos se oye el llantos de los trillizo, el caos se apodera de la casa, el
doctor pierde los papales, los técnicos
no dan crédito a lo que están viendo.
La
noche promete…
Ole, ole y ole mi escritora favorita. Yo te compro nena continua escribiendo así de bien. Te quiero my sister.
ResponderEliminar